Teté Mézquita: la Crónica Cultural y la visión de las mujeres
El Ayuntamiento designó, en marzo de 2026, a las primeras mujeres integrantes del Consejo de Cronistas de la Ciudad –que desde 1995 documenta y difunde la historia, las tradiciones y las transformaciones sociales de Mérida–, a través de una convocatoria dirigida a corregir la ausencia histórica de mujeres en este organismo y fomentar una visión más incluyente del pasado y presente de Mérida. Las nuevas cronistas son María Teresa Mézquita Méndez e Ileana Beatriz Lara Navarrete.
Teté Mézquita: una clara vocación por construir memoria
María Teresa Lavinia Mézquita Méndez, conocida como Teté Mézquita, ha construido una sólida trayectoria que entrelaza el arte, la cultura y el registro histórico de sucesos de gran trascendencia. En sus libros, en sus clases y en los múltiples proyectos literarios en los que ha participado, se percibe una vocación clara por construir memoria. Su papel al frente de la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (FILEY), donde ha hecho historia como la primera mujer directora, refuerza esa dimensión de liderazgo cultural, que ahora se consolida en su faceta como una de las nuevas cronistas de la ciudad.
“Desde muy joven mis primeros trabajos fueron como docente y como reportera del área de cultura, lo que me permitió acercarme a muchas expresiones artísticas y a hacer reportajes sobre temas contemporáneos y antiguos, visitar casas, monumentos arqueológicos, hablar con personas. Tuve la oportunidad de entrevistar a todos los cronistas de la generación del 95, de los cuales ya fallecieron la mayoría, y eso despertó en mí el interés por nuestra ciudad”.
La crónica cultural: indispensable para entender la vida en nuestra ciudad
Teté ha dejado claro que su trabajo como cronista se enfocará en tres sentidos: 1) Poner su capacidad como gestora al servicio de la crónica. 2) Impulsar la Crónica Cultural. 3) Contribuir al trabajo del Consejo de Cronistas como órgano colegiado. “Aunque es un trabajo de muy largo aliento, la crónica cultural es de gran importancia y debemos de contribuir a articularla, pues entender las dinámicas culturales en la vida de nuestra ciudad nos permite entender el mundo y contribuir a mejorarlo”.
Destaca también su trabajo y visión para documentar sobre las tres Méridas. “Durante el aniversario de los 450 años de Mérida tuve la oportunidad de conocer a autoridades, profesores, investigadores españoles que documentaban la ciudad, ahí nació mi interés la vinculación entre las Méridas del mundo”. Desde entonces, Teté ha impulsado el intercambio entre las ciudades, principalmente el cultural, documentando semejanzas, diferencias, puntos de reflexión y una larga historia de intercambio entre las Méridas.
Desde la mirada de las mujeres que han contribuido a construir Mérida
“La vida de una ciudad no es solamente sus edificios. La vida de las personas debe de formar parte de la crónica, y dentro de esta vida quiero resaltar el papel de las mujeres que han contribuido a construir lo que hoy es la ciudad de Mérida. Históricamente el mundo ha sido mirado y administrado desde una óptica masculina, por ello hay muchas historias que se han quedado fuera y que no se han mencionado”.
Cuando le pregunté si tuviera que elegir una sola historia que definiera Mérida, Teté no dudó en hablar de la gran labor de las maestras yucatecas. “Trabajar en la historia de mujeres, en la historia de las maestras de Mérida, es muy importante. A partir de allí va a haber muchísimas otras voces que nos falta conocer”.
Las nuevas generaciones y el gran reto digital
“Los jóvenes leen de otra forma, leen en dispositivos digitales, en plataformas que proponen formatos alternativos, en un entorno que nosotros los adultos no terminamos de entender. La crónica de nuestra ciudad tiene que encontrar espacios en estos nuevos medios también.”
No se trata simplemente de llevar la crónica a dispositivos digitales, si no de preservar lo que está sucediendo en estos espacios y en su propio lenguaje, que son también parte de la vida y de la crónica de nuestras ciudades. “Necesitamos abrir el espacio para poder dialogar con quienes están en estos otros interesantes territorios de la vida contemporánea y que registran también la historia y la vida de otros tiempos en sus propios nichos. Nosotros como cronistas seremos una plataforma, un espacio en el cual podemos hacer coincidir todas estas voces”.
Por David Montañez
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