Octubre nos invita a recorrer un mosaico de expresiones artísticas y literarias que reflejan la riqueza cultural tanto de Yucatán como de más allá. En esta edición, Escena se llena de teatro, música, artes visuales, danza y literatura, celebrando el talento local y las conexiones que el arte logra tejer entre comunidades.
Comenzamos con la celebración de El Globo, Arte y Cultura, que celebra sus 19 años de trayectoria con el montaje Arrullarte Otra Vez en La Casa de Irlanda. Bajo la dirección de Ana Várguez y con la escritura de Carlos Rodríguez, la obra nos sumerge en tres siglos de historia de Mérida, abordando temas como la familia, la memoria y las problemáticas actuales como la violencia de género.
En un esfuerzo por generar mayores canales de difusión para el talento yucateco, generamos la sección “Aló en Escena”, una alianza que permitirá llevar contenidos e historias a un mayor público. En esta primera colaboración, la música se hace presente con Ricardo Tovar Rivadeneyra, quien celebra 15 años de carrera internacional con su electone, instrumento que lo convierte en toda una orquesta.
El arte visual encuentra su voz en la exposición de Enrique “Tente” Miralles, Es lo que hay, en el Centro Cultural Hartii. Sus grabados a punta seca miran lo cotidiano con nuevos ojos, descubriendo en la simplicidad de la vida diaria una carga poética y trascendental.
La danza también hace presencia en esta cornucopia y se convierte en un viaje cultural con Jenaro Sosa, quien nos presenta Caminos de ida y vuelta, una propuesta escénica que entrelaza la tradición y el mestizaje yucateco en la danza española, incorporando su estilo personal y su originalidad.
En el ámbito literario, la FILEY nos recuerda el poder transformador de la lectura. Sumare, la comunidad que regala libros y transforma aulas, nos invita a acercarnos a la educación con entusiasmo y creatividad. Fragmentos de textos como El Corazón Sangrante, de Emiliano Canto Mayén, y Retratos, incluido en el libro Un gesto simple, nos sumergen en mundos históricos y reflexivos, revelando la riqueza de las historias que los libros guardan.
Cerramos con la reflexión de Renata Marrufo Montañez en ¿Y tú por qué lees?, que nos recuerda que leer no es un deber, sino una experiencia que transforma, sana y crea comunidades.
Desde las tablas del teatro, las partituras de la música y los grabados que transforman lo cotidiano, hasta la danza y la literatura, cada propuesta nos recuerda que el arte y la lectura son caminos para habitar, comprender y transformar el mundo que habitamos.



