Suscríbete

El Palacio de la Música: Ocho años de memoria y sonido

agosto 5, 2026

Entrevista a Adele Urban Flores, Directora General del Palacio de la Música

Conoce de memoria los pasillos, el número de escalones, el ritmo vertiginoso de la gestión cultural y el pulso diario de este recinto. Pero ahora, sentada frente a su laptop y con el eco de los aplausos de un junio inolvidable, Adele Urbán Flores, directora general del Palacio de la Música, sonríe con esa calidez que la caracteriza y confiesa que, por paradójico que suene, a lo mejor el mayor reto de este aniversario fue tener que dejar fuera de la programación a tantos creadores. Para ella, la fortuna de contar con una comunidad artística que respalda de tal manera al Palacio es motivo de un orgullo profundo. Es la certeza de saberse acompañados para consolidar este gran proyecto: el Centro Nacional de la Música Mexicana.

“Tuvimos la suerte de ver cómo la población se volcó gracias a la empatía y la generosidad de los artistas, principalmente de los locales. Eso fue lo que permitió la magia de un mes entero dedicado a devolverles el escenario, aunque implicara el dolor de cabeza de decidir cómo acomodar tantas voluntades y conciertos particulares cuando junio, lamentablemente, sólo tiene 30 días, y los músicos siguen escribiendo para pedir espacio”, dice con los ojos iluminados.

Esa misma generosidad se desbordó con el concepto de “Museo de Noche, Museo Vivo” y, al recordarlo, su respuesta es un agradecimiento infinito al gremio, al valioso apoyo de la Secretaría de la Cultura y las Artes (SEDECULTA) y a los sindicatos independientes de trovadores de Yucatán. “Aún no sabemos cómo vamos a superar este éxito el próximo año, pero tenemos la confianza de que cada edición nos ha sorprendido por la respuesta desbordante tanto de los creadores como de los visitantes”.

Adele también rememora el éxito de las bandas Meen Green y Partículas, recordando que apoyar lo fresco y lo emergente es una obligación institucional para ofrecerles ese escalón necesario desde nuestra infraestructura. “Al principio, estas bandas estaban programadas en la terraza para el ciclo Música Bajo las Estrellas, un concepto precioso que el clima arruinó. Sin embargo, el cambio de planes hacia la Sala de Conciertos resultó ser una bendición oculta. Creo que supuso un reto mayúsculo para los propios jóvenes verse arropados por un escenario tan espectacular. Se trata de que las nuevas generaciones se sientan protegidas y que, en el futuro, recuerden dónde crecieron y sepan que también nos ayudaron a mantener vivo el Palacio”.

Otro momento histórico que se vivió fue la grabación y presentación de la canción “Es Trova”, dedicada a la mascota del Palacio de la Música, con letra de Emma Isabel y arreglos y ejecución del grupo Eugenio y Chico Che. Lo más hermoso, menciona Adele Urbán, es la empatía que genera una cachorrita que ha venido a alegrar los corazones de todos por igual. Hoy es la reina del Palacio: no hay músico que llegue sin preguntar por ella para tomarse una foto. “Trova nos regala una estabilidad humana y sensible que nos libera de las presiones diarias. Don Eugenio y su hijo lo captaron de inmediato al ver su historia en Instagram, se identificaron con el tema y terminaron regalándonos una canción pegajosa que además respalda nuestra identidad como espacio pet friendly. Verla correr en el video musical que grabamos con el staff, visitando las salas del museo, es el reflejo de cómo la música se mezcla perfectamente con el humanismo”.

 

 

Pasando a la faceta formativa, mencionó el rotundo éxito de la Magna Vaquería en el Patio de Cuerdas y las clases maestras de Enrique Martín Briceño y de Leonel Soto. Es evidente que el Palacio educa y preserva a partes iguales. “Cuando la respuesta del público es tan abrumadora, nos queda el compromiso de saber que vamos por buen camino y que no podemos defraudar a la gente. La Magna Vaquería fue un suceso único: los gremios y ballets que nos acompañaron, de la mano de la SEDECULTA, no vinieron a dar un espectáculo estilizado, sino a vivir una vaquería tradicional, donde todos los que íbamos ataviados con el terno y la filipina tomamos la pista junto a las orquestas jaraneras”.

“El espacio nos quedó chico. Ese día llegué a mi casa, respiré hondo y le dije a mi equipo que debíamos mantener ese estándar. Somos un equipo muy pequeño para sostener este coloso, pero ver estos frutos nos hace despertar cada día con las ganas de seguir apostando por proyectos maravillosos”, declara con orgullo.

Con la consolidación del Palacio como un “templo vivo” en su octavo aniversario, resulta natural mirar hacia el futuro inmediato. Le pregunto cuáles serán los ejes prioritarios y responde que el primero es la expansión de esa consolidación a nivel nacional. Aunque a nivel estatal el arraigo es innegable, el reto es que en todo el país se nos reconozca como la institución del Estado mexicano encargada de salvaguardar y difundir nuestros sonidos. El segundo es interno: “valorar y cuidar a nuestro equipo de trabajo, que saca adelante proyectos titánicos gracias a una pasión desbordante. Y, por supuesto, seguir haciendo que los artistas se sientan en su propio hogar”.

Expresa su profundo agradecimiento al Consejo Consultivo, un órgano integrado de manera honoraria por académicos, especialistas y músicos con un amor puro por el arte. Dedica palabras de profunda admiración a su presidente, don Roberto Abraham Mafud y al resto del equipo. “Si no fuera por su sensibilidad como compositor y formación, este espacio sería hoy un centro comercial y no el orgullo que presumimos. Ellos guían la labor sustantiva del Palacio, mientras que el Patronato procura los recursos financieros necesarios en un panorama global que siempre es complejo para la cultura”.

En un entorno tecnológico y musical que cambia de forma masiva e inmediata, le cuestiono, finalmente, cómo planea el Palacio de la Música mantener el equilibrio entre ser un cofre vivo de la memoria histórica y un espacio de vanguardia digital atractivo para las nuevas generaciones. “Hoy en día, cualquiera puede crear música en su casa con herramientas digitales, lo cual es fantástico. Pero nuestra labor es discernir y dotar a esos proyectos de la rigurosidad y el profesionalismo necesarios para pisar un escenario de este nivel. Además, estamos potenciando con fuerza nuestros canales digitales en YouTube y Spotify, convirtiéndonos en un archivo vivo y accesible desde cualquier rincón del mundo. La vanguardia digital es nuestra mejor aliada para asegurar que la memoria histórica de México siga latiendo con fuerza en el futuro”.

 

 

 

¡Visita la edición 52 de Escena!

 

Suscríbete

Recibe actualizaciones, eventos y noticias importantes de actividades culturales en Yucatán