Mexicanas por descubrir
Las primeras profesionistas mexicanas

El 18 de enero de 1886, a las cuatro de la tarde, Margarita Chorné y Salazar, joven de 21 años, salió apurada de su casa en el barrio de San Miguel. No era cómodo transitar por las calles empedradas de la ciudad a fines del siglo XIX, y aunque eran pocas las cuadras entre su hogar y la escuela de medicina, tuvo que cruzar el zócalo y pasar a un costado de la catedral. Una de las razones de la dificultad en el caminar de Margarita, era su largo vestido de tafeta importada de Francia con volantes de encaje, ajuar que su madre, doña Paz Salazar, se esmeró en preparar para el día en que su hija presentaría su examen para obtener el título profesional de dentista.
Ella fue la primera mujer en México, y en América Latina, que obtuvo un título profesional. Siete meses después, otra valiente mujer recorrió los mismos pasillos de la escuela de Medicina para obtener el título de Médico de Cirugía y Obstetricia: Matilde Petra Montoya Lafruaga. Los obstáculos a los que se enfrentó Matilde fueron mayores, ya que se desató una campaña en la prensa con duros ataques a esa “impúdica y peligrosa mujer, que pretende convertirse en médico”, ya que se consideraba inconveniente que una mujer “estudiara” el cuerpo humano.
Tuvo la suerte de contar con el apoyo del presidente Porfirio Díaz, a través de su esposa Carmelita, quienes tuvieron que pedir que se cambiaran los estatutos vigentes de la Universidad, ya que se argumentaba que los títulos decían “alumno” y no “alumna”; una letra impedía que se le diera el examen.
Margarita Chorné y Matilde Montoya son dos de las 21 “Mexicanas por descubrir”, cuyas historias se relatan en el libro que lleva ese título, presentado en la reciente edición de la Filey-2025.

Humanas jaurías (Lectorum, 2024)
(Fragmento Salida número catorce, incluido en el libro de relatos)
—Adrián Curiel Rivera—

La camioneta en que viajan transita como una flecha lenta entre rachas cruzadas de perros. Las fauces abiertas, babeantes; la mirada torva o la cabeza agachada, pasan cerca de los espejos laterales mientras ellos siguen a vuelta de rueda. Algunos paran y les dedican un ladrido bravucón; otros, uno más festivo. Las colas variopintas: sus longitudes cambiantes, algunos apéndices cercenados. Las orejas alertas de unos; aquel otro se aproxima entre la multitud con las suyas casi a ras de piso, como una fragata vieja que ha resignado el velamen y se deja llevar por la corriente. Y esos pasitos de mecanismo robótico semiarticulado que comparten todos. Los más independientes tienden a apartarse de las manadas, se desvían hacia alguna bocacalle, hurgan en los botes de basura en busca de comida. Pero de inmediato son reconducidos por ovejeros reales e improvisados. Cuatro o cinco pretenden amotinarse, dan la vuelta y caminan en sentido opuesto, pero son absorbidos por la vorágine como un banco de sardinas. Al fin puede cambiar a segunda, pero tiene que clavar el freno para no arrollar a un antipático french poodle que se les atraviesa. Resuenan los bocinazos por todas partes, se ha formado un embotellamiento del demonio. ¡Largo, chucho!, ruge a través de la ventanilla bajada y varios perros que pasan se vuelven un poco y lo miran con la lengua de fuera. El caniche, de un blanco mugriento, los broches en los rulos del peinado, corre hasta la portezuela; planta sus uñotas en la pintura, escarba, se revuelve, comienza a ladrarle con jactanciosa fiereza a unos centímetros del antebrazo. Arranca y ahora es el de atrás quien hace rechinar las gomas frenando con violencia. Más pitazos, gritos. A todo esto, sus hijos se han cansado de acribillarlo a preguntas no respondidas a satisfacción. Los acaba de reprender por haberlo desobedecido en primera instancia, cuando les indicó que subieran ipso facto los cristales. No entiende lo que está sucediendo, tiene algo de aterrador.
Dónde adquirir el libro:
Humanas jaurías: https://www.lectorum.com.mx/site/humanas-jaurias/3025
Antología Triste, Amores inacabados: https://ficticia.com/index.php/catalogo/251
Redes sociales:
Instagram: Adrián Curiel Rivera @acurielrivera
Facebook: Adrián Curiel Rivera

Club de Lectura
Café entre líneas

El martes 7 de agosto de 2018 dio inicio, en esta ciudad de Mérida, el Club de Lectura “Entre Letras y Café”, fundado por Bógar Romero y Christell Febles. La idea no era para nada pretenciosa ni rebuscada: simplemente gente tomando café y hablando de lo que leía. Durante la pandemia, las reuniones se realizaron vía Zoom y la llama de la lectura no se apagó en ningún momento.
Lamentablemente, los fundadores tuvieron que despedirse del grupo, por motivos laborales, en el año 2020, cediéndole la estafeta a los propios miembros, quienes decidieron nombrar a Jorge A. Esquivel León, lector contumaz y asistente asiduo, como coordinador del grupo. Con todo, se acordó que la conducción del club sea una tarea de todos, y no sólo de una persona. Existe el compromiso de cada integrante para hacer que las reuniones funcionen.
El nombre se cambió a “Café entre líneas” y se decidió fijar un lugar y una fecha para las reuniones, siendo esta última el segundo lunes de cada mes. La dinámica original sigue vigente: un mes de lectura consensuada de un libro, del cual se emiten comentarios y opiniones, a la vez que se otorgan calificaciones individuales en una escala del 1 al 5. Al siguiente mes se contempla lectura libre. Algunos fines de semana, los integrantes del club realizan visitas a librerías de viejo o museos, y comparten la sobremesa del café del desayuno.
Asimismo, el club ya no se promociona en las redes sociales, sino que es únicamente por invitación personal de alguno de los miembros, lo cual ha permitido una mayor compenetración de sus integrantes, más compromiso de lectura y una asistencia fiel y constante.

El grupo ha permanecido unido por su amor a los libros. Cada reunión procura nuevas opciones y oportunidades de lectura, mientras los comentarios de cada integrante enriquecen a todos. Si deseas conocer las actividades del grupo o unirte al club de lectura, puedes comunicarte al correo: jaelequivelleon@gmail.com

