En Escena reunimos historias que revelan la vitalidad y diversidad del quehacer cultural en Yucatán. Desde los grandes proyectos institucionales hasta las iniciativas comunitarias, cada artículo de esta edición nos recuerda que la cultura no es un bien acabado, sino un proceso en constante construcción.
Iniciamos con el recorrido por un nuevo museo en el corazón de Mérida: “Por las vías del salvamento, sendero del tiempo”, el Museo del Tren Maya. Este nuevo espacio no sólo resguarda hallazgos arqueológicos de un proyecto de gran escala, sino que propone una forma de acercarnos al pasado con sensibilidad, tecnología y compromiso social. Entre piezas mayas, memoria feminista e historia urbana, el museo se presenta como un sitio donde las múltiples capas del tiempo dialogan.
Por otra parte, les presentamos la temporada cultural del Olimpo, impulsada por el Ayuntamiento de Mérida, con una programación diversa que apuesta por acercar el arte escénico a un público amplio y por fortalecer la presencia de la cultura en la vida pública.
También nos encontramos con La Marquesina, un foro escénico que ha logrado convertirse en un referente para el sur de la ciudad. Este proyecto, sostenido por una familia y una comunidad, demuestra que el arte puede ser herramienta de encuentro y transformación cuando se ejerce desde la cercanía, la confianza y la escucha.
En el ámbito académico, destacamos el lanzamiento del nuevo Doctorado en Investigación de la Comunicación de la Universidad Anáhuac Mayab. Una propuesta que reconoce la necesidad de formar investigadores capaces de pensar críticamente los discursos y las tecnologías que atraviesan nuestras sociedades.
La exposición del maestro Gastón González César, en la Alianza Francesa de Mérida, celebra una trayectoria de más de seis décadas. Sus obras, atravesadas por símbolos mayas y reflexiones visuales profundas, invitan a un diálogo entre lo ancestral y lo contemporáneo. La exposición es, también, una muestra de colaboración entre generaciones, pues su hijo participa como parte del proceso creativo y curatorial.
Desde otra línea del tiempo, el maestro Ariel Avilés nos lleva a los años setenta para hablarnos sobre la Sociedad Artística de Yucatán, la cual rompió con la inercia cultural que entonces predominaba en la ciudad.
Cada uno de estos textos refleja distintas maneras de hacer y pensar la cultura en nuestra ciudad. Algunas nacen desde instituciones consolidadas, otras desde gestos cotidianos; pero todas parten del mismo impulso: construir sentido, comunidad y memoria.



